Parto con una premisa muy simple y directa: nada tiene de malo que dos personas de un mismo sexo se amen.
Gracias a nuestra retrógrada y mojigata sociedad, y sus a cavernícolas habitantes, en shile los homosexuales han sufrido y todavía sufren una discriminación muy injusta. Yo los apoyo, y encuentro muy justas sus reivindicaciones.
Mi visión del tema
El amor –dicen- es una maravilla, y hay que celebrarlo siempre. Yo estoy a favor que las personas sean felices y vivan el amor. La vida es una aventura incompleta si uno no encuentra nunca el amor. Y el amor tiene muchas manifestaciones, siendo el amor homosexual una de ellas.
Pienso que el amor entre dos personas de un mismo sexo es tan legítimo y respetable como el amor heterosexual.
Algunos mandriles homofóbicos e ignorantes (y otros no tan ignorantes) insisten en condenar a los gays, los argumentos que usan suelen ser simplonerías vacías y estupideces de la siguiente calaña:
La homosexualidad es antinatural; ofende a Dios; constituye una enfermedad que debe ser curada; amenaza con destruir a las familias; no es una expresión de amor sino de lujuria pervertida; atenta contra la reproducción de la especie; y es una desviación moral inaceptable.
Todos esos argumentos son muy idiotas y dignos del coeficiente intelectual de un primate. Ser gay es perfectamente natural. Alguna gente nace así, lo natural es lo que ocurre sin forzar las cosas, en armonía con la naturaleza. Muchas personas desde pequeñas, sienten una atracción natural por otras personas de su mismo sexo. Eso ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo. Yo tengo amigos gays, he conversado con ellos, y muchos se han sentido gays desde niños, es decir, desde siempre.
Lo antinatural sería obligarlos a estar con una mujer, a violentar sus deseos, si las mujeres no les gustan, ¿por qué los vamos a forzar a acostarse con ellas o a vivir en absoluta castidad? Eso sería una crueldad, ellos también tienen derecho a ser felices y a llevar adelante su vida como les plazca, tal como lo hace Ud amable lector. Eso es lo natural.
Ser gay no ofende a Dios (o lo que Ud entienda como tal). La “santa” iglesia católica dice que la tendencia homosexual no es un pecado, pero que la práctica sí lo es. Es decir: que los gays deben reprimir su sexualidad y vivir en abstinencia.
Según una carta oficial del Papa, la homosexualidad “es una conducta intrínsecamente mala desde el punto de vista moral” y los actos homosexuales “no forman parte de una vida afectiva complementaria y sexualmente auténtica”. Con todo respeto, no estoy de acuerdo con su santidad. Acaso no se supone que Dios (si es que existe) quiere que seamos felices y vivamos el amor?. Si como suelen repetir majaderamente curas y creyentes: “Dios es amor”, y hay dos personas se aman y son felices siendo homosexuales, eso según la iglesia estaría fuera de “su” concepto “oficial” de “amor”? O acaso el amor que reconoce la iglesia es solo el heterosexual?. Dios ha creado también a los homosexuales, y ellos también tienen derecho a ser felices y amar a su manera.
Los gays no están enfermos. Hace ya mucho tiempo que los médicos dejaron de considerar a la homosexualidad como una enfermedad. No sabemos aun a ciencia cierta si las personas nacen homosexuales o se hacen homosexuales. Pero eso da igual. Lo importante es que existen personas gays y que ellas son felices así. ¿Por qué deberían cambiar? Eso es un disparate. Nadie debería cambiar su manera natural de ser, de vivir, de expresar el amor, siempre que así sea feliz y no le haga daño a nadie.
Que cambien los que tengan ganas de hacerlo!!, los que no se sientan cómodos con su tendencia homosexual, pero por favor, que esta sociedad represiva y mojigata deje de joder a los que son felices siendo homosexuales.
Ser gay no amenaza a las familias ni a nadie. Si tratamos a los homosexuales con respeto, ninguna familia se va a destruir. Lo que destruye a las familias es la mentira, la hipocresía, la duplicidad moral. Lo que hace daño es que los homosexuales se tengan que esconder bajo la máscara protectora de una familia heterosexual, sólo para salvar las apariencias, y que lleven una vida homosexual clandestina y avergonzada. Eso sí es inmoral y suele hacer daño. Pero que los homosexuales puedan vivir libres y felices, ¿qué daño hace a las familias heterosexuales? Ninguno.
Que aceptemos que los homosexuales existen y tienen derecho a ser felices no hará que más o menos personas sean gays. Ninguna persona heterosexual se va a convertir en gay sólo por tener amigos gays y tratarlos con respeto. No hay que tenerle miedo a la diversidad.
Los homosexuales no son pervertidos o promiscuos per sé. Hay gays pervertidos y promiscuos como también hay heterosexuales pervertidos y promiscuos. Ser homosexual no hace a una persona mejor o peor. Existen gays cultos, sensibles y entretenidos, como también hay gays ignorantes, vulgares y detestables. El hecho mismo de ser gay no define el contenido moral de una persona, su conducta y sus valores. Es perfectamente posible que una mujer o un hombre homosexual lleve una vida decente y admirable.
Nadie está condenado a ninguna perversión sólo por sentir deseos hacia una persona de su mismo sexo, así como nadie está a salvo de llevar una vida sexual impresentable sólo por sentir una atracción hacia el sexo opuesto. Pero por último, si una persona quiere tener una vida sexual muy activa y acostarse con mucha gente, es problema de ella. Eso no depende de su identidad sexual sino de su moral personal.
Un poco de respeto
La humanidad no va a desaparecer si aprendemos a tratar con respeto a los gays. Los heterosexuales continuaremos siendo la mayoría. La gallá seguirá teniendo hijos y el mundo seguirá girando.
Es absurdo pensar que si dejamos e discriminar y humillar a los homosexuales, si empezamos a tratarlos simplemente como a personas normales, a la larga todos nos vamos a convertir en gays y la especie se extinguirá en unas décadas.
Por último, ser gay no es inmoral. ¿En nombre de qué moral se condena la homosexualidad? Yo no acepto que mi sentido de la moral, de lo que está bien y lo que está mal, me lo dicten otras personas o instituciones con un inmenso tejado de vidrio como la iglesia católica.
Cada uno sabe, en el fondo de su conciencia, lo que está bien y lo que está mal. Y yo honestamente creo que es inmoral decirle a una persona homosexual que no puede expresar sus sentimientos libremente, que debe renunciar al amor, que debe vivir una vida amargada, reprimida, avergonzada.
Yo creo que es inmoral condenar a alguien a la infelicidad en nombre de una moral como la chilena, que se caracteriza por ser intolerante, con dobleces y cruel. Lo inmoral no es ser homosexual, lo inmoral es despreciar a los homosexuales y negarles la posibilidad de vivir su vida con los mismos derechos que un heterosexual común y corriente.
Por eso digo: apoyo el matrimonio homosexual. Si, dije MATRIMONIO, con todas sus letras, con todos sus derechos y con todos sus deberes.
Saludos.
V
13 enero 2011 a las 23:11 |
No puedo estar mas de acuerdo contigo: No hay como ser honestos, sinceros y tolerantes para que tengamos una sociedad mas sana.
Respetar, dar espacios y derechos a los homosexuales debería ser la tónica. Actitudes retrogradas, llenas de miedo y arcaicas como las de la iglesia católica solo hacen que la ignorancia, el miedo y la mala leche crezca en un país lleno de gente que no sabe donde esta parada y que en parte por eso actúa como animal mojigato.
Daría cualquier cosa por que mi amigo gay no sintiera vergüenza de ser homosexual, no tuviera miedo de tomar a su pareja de la mano en la calle y pasear abrazado a él en el parque.
20 enero 2011 a las 15:24 |
Esa es la mínima libertad que debiera tener todo ser humano, el resto son dogmas al peo y retórica vacía y trasnochada vociferada por décadas por conservadores recalcitrantes y la mojigata iglesia.
Saludos.
V
19 enero 2011 a las 21:57 |
V for vendetta, como gay te agradezco que defiendas los derechos que como seres humanos tambien tenemos, me doy cuenta que en el mundo hay heterosexuales que realmente entienden lo que es ser gay, que no es una enfermedad si no una opcion sexual diferente, como quisiera que las personas en mi pais pensaran como tu pero lastimosamente no es asi, yo sigo viviendo en incognita sobre mi sexualidad por miedo a la discriminacion y al desprecio de mis amigos y familiares, pero con lo que escribiste me dio alivio a tan pesada carga que llevo sobre mi alma y no te imaginas cuan agobiante y frustrante se siente no poder decir con orgullo soy gay, de verdad te lo digo mil gracias
20 enero 2011 a las 15:31 |
Nunca, jamás, ningún ser humano debe sentirse humillado y menoscabado por pertenecer a alguna minoría de cualquier tipo, ya sea sexual, religiosa o no religiosa, raza o socioeconómica.
Sin duda vivir como gay en chile, requiere de una fuerza y valentía que la inmensa mayoría de los heterosexuales que los condenan jamás tendrán.
Saludos.
V
25 abril 2011 a las 13:49 |
Muy de acuerdo con tu columna, el problema es que estamos de acuerdo los mismos de siempre: las personas que han logrado aceptar que todo elmundo es diferente a uno y tiene todo el derecho a hacer su vida como le parezca (sin joder al resto, claro).
Pero el weonaje de siempre seguirá pensando que la homosexualidad es una “opción”, como si cualquier día un weon se levantó con ganas de querer ser gay.
Y parte, de todo ese weonaje, al que más detesto es a los que dicen “no tengo anda contra los homosexuales, pero que hagan sus cosas en privado”. No sé si son weones tarados o cacharon que ser homofóbico no es algo pa aplaudirlos y tratan de pasar piola. Por ultimo asúmanse homofóbicos.. como tan cobardes??
Yo no tengo nada contra los intolerantes, pero que se vayan a una isla perdía a weviar al resto.
21 noviembre 2011 a las 21:27 |
en mi opinion estoy muy de acuerdo contigo, lastima q son pocas las personas q piensan como tu…..